¿Cada cuánto debo cambiar mis plantillas ortopédicas?

Las plantillas ortopédicas son una ortesis que brindan apoyo externo aplicado al cuerpo para modificar los aspectos funcionales o estructurales del sistema neuromusculoesquelético.
De esta forma definimos las plantillas ortopédicas como un tipo de ortesis que puede ser utilizada para:
1.- Prevenir movimientos indeseados
2.- Asistir a un movimiento deficiente
3.- Resistir una deformidad
4.- Mantener un segmento desviado en posición correcta
5.- Lograr una estabilidad y descanso adecuado
6.- En niños permite una rehabilitación del pie plano o cavo

Además, una plantilla ortopédica puede utilizarse para redistribuir fuerzas, aliviar presión excesiva sobre ciertas áreas y/o aligerar un exceso de carga que impida el control en casos de disfunción; es por ello, que el uso de una plantilla ortopédica nos permitirá mejorar nuestra calidad de vida. (CPI, 2019)

El tipo de tratamiento elegido depende de diversos aspectos, tales como la etiología, la gravedad o la cronicidad de la patología, que lo encaminarán hacia la solución más invasiva o hacia la más conservadora. Pues bien, es en esta fase del tratamiento donde aparece la figura de las plantillas ortopédicas en Puebla, su función y sus resultados clínicos. (clínica de evaluación del pie en Puebla)


Las plantillas ortopédicas, son dispositivos que interactúan entre el suelo y el pie y que tienen como misión modificar, en la medida terapéutica que nos interesa biomecánicamente, la pisada del paciente.
Pueden estar hechas de multitud de materiales, tales como plásticos (EVA), polipropilenos, resinas (HK), caucho, corcho, látex, entre otros. Y dentro de cada tipo de material encontraremos también diferentes densidades que les confieren mayor o menor dureza, resistencia o flexibilidad. Con la combinación de los materiales y sus densidades obtenemos infinidad de modelos de plantillas ortopédicas a medida, cada paciente y específico para cada tipo de problema (eldiario.es, 2018)

Los materiales son un factor importante para  determinar el tiempo de uso, pues de tratarse de un material con una densidad muy baja  tienden a menudo a tener un tiempo de duración más corto en comparación a otros materiales y también es  importante saber que la durabilidad de unas plantillas ortopédicas personalizadas es temporal, como lo pueden ser los neumáticos de un coche o los mismos zapatos, a mayor uso, mayor pérdida de propiedades por lo que dependiendo cual sea el tipo de material con las que estén confeccionadas, va a variar la durabilidad y propiedades de las plantillas ortopédicas, por ejemplo la actividad de un corredor, peso, técnica de carrera y gesto biomecánico hará que sus soportes plantares requieran de vez en cuando un cambio o ajuste de manera más continua que un paciente que llega a tener actividad física mínima o nula.
Es por ello que se hace la recomendación de hacer un cambio de plantillas ortopédicas cuando observemos los siguientes puntos todo con el fin de evitar molestias o lesiones.

1.- Material demasiado vencido, con notorio desgaste  

2.- Rotura o cuarteamiento del soporte plantar, sobre todo en las áreas en donde suele presentar las modificaciones

3.- Cuando nuevamente se presente cansancio, dolor articular y muscular, es un signo de que la plantilla ortopédica ya no brinda el soporte necesario.

4.- Dependiendo la actividad física de cada paciente, es necesario evaluar el tiempo de renovación, puesto que un deportista gasta de forma más rápida las plantillas ortopédicas en comparación a un paciente con actividad física mínima o nula.

5.- En niños es recomendable cambiar las plantillas ortopédicas cada 4 o 6 meses, debido a que es el tiempo en que puede presentar cambios estructurales en el pie.

Además de las recomendaciones anteriores será el especialista en ortesis y prótesis o su médico quien indicará el tiempo en que deberán ser remplazadas las plantillas ortopédicas 

Recomendaciones para el cuidado de tus plantillas 

1.- Cuida la limpieza de tus plantillas revisando y retirando los restos de arena, polvo y otras partículas que puedan haber entrado en el calzado; lavando las plantillas ortopédicas mínimo 1 vez por semana o cada vez que hayas entrenado o caminado en montaña o la playa.

Lávalas bien con un paño húmedo o toallita húmeda. NO utilizar lavadora, ni exponer al sol; debido a que esto puede acelerar su desgaste. 

2.- En caso de haberlas mojado, déjalas secar por si solas en un ambiente fresco, pero sin que le dé el sol directo, sobretodo en épocas de mayor calor, por ejemplo, en balcones o ventanas. Tampoco, cerca de fuentes de calor, como puedan ser radiadores y chimeneas. Nunca utilizar secadora.

Debes tener en cuenta que las plantillas ortopédicas están fabricadas con materiales termoformables y si les aplicamos calor fuerte se pueden deformar y perder sus propiedades o estructura óptimas de corrección biomecánica.

3.- Cada vez que cambias tus plantillas ortopédicas de calzado debes hacerlo con cuidado para evitar que las torsiones que se aplican no sean perjudiciales y modifiquen tanto la estructura de la plantilla ortopédica, como para evitar que se arrugue la cobertura y pueda generar ampollas y otras lesiones dérmicas. (Bayo, 2016) (clínica de evaluación del pie en Puebla)

Nuestra clínica de evaluación del pie en Puebla cuenta con tecnología de punta para la evaluación y realización de plantillas ortopédicas a medida, te atendemos con gusto.

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Referencias

Bayo, A. (2016). ¿Cada cuánto tiempo debo revisar mis plantillas? La bolsa del corredor.com, 1-1.

CPI. (2019). Plantillas ortopédicas. Obtenido de http://plantillasortopedicascpi.com/plantillas-ortopedicas.htm

eldiario.es. (28 de 03 de 2018). Podología: La importancia de las plantillas. Eldiario.es, págs. 1-1.