Lesiones traumáticas y su relación con los collarines cervicales

Normalmente vemos y sabemos que después de un accidente de auto o caída en la que se involucra la columna y el cuello se utiliza un collarín ortopédico, pero, ¿sabes por qué?. La inmovilización cervical es aquella que consiste en la aplicación de ciertas medidas y aparatos para estabilizar la columna vertebral después del trauma y, de este modo, prevenir la lesión de la médula espinal. Los dos métodos de inmovilización son: la tracción manual y el uso de ortesis como collar cervical, bolsas de arena y tablas para la espalda. Los primeros usos del collarín cervical en la historia, datan de la década de los setenta, con Kossuth, un personaje reconocido a nivel mundial como el pionero en los métodos de protección e inmovilización de la columna cervical durante la extracción de una persona atrapada en un vehículo de motor. Posteriormente, en 1974 Hare introdujo un collar cervical de materiales rígidos que innovó la inmovilización cervical, la cual es utilizada en la actualidad. Desde entonces, se han desarrollado numerosas técnicas de inmovilización prehospitalaria que se han ido perfeccionando paulatinamente. Actualmente, la certera combinación de collar rígido con bloques de soporte laterales sobre una tabla con correas han demostrado mucho mayor eficacia para pacientes politraumatizados. En México, durante el año 2000 se registraron en el IMSS más de 15 mil casos de accidentes de trabajo clasificados en el rubro de luxaciones, desgarres y esguinces de cuello, todos y cada uno de estos casos se han tratado de acuerdo a un protocolo, aparte de su valoración clínica y radiológica, con una inmovilización cervical prolongada. Aquí es donde vemos la parte importante de ofrecer a esta población económicamente activa el mejor de los tratamientos para que puedan reincorporarse a sus actividades de forma oportuna, sin tener algún riesgo de secuelas, y disminuyendo el tiempo de incapacidad(López, 2007)

La inmovilización prehospitalaria selectiva surge en un intento por evitar los efectos nocivos. Esta inmovilización se encuentra en auge en muchos países. Esta evaluación se basa. en ciertos criterios clínicos como: paciente alerta, dolor a la palpación en linea media cervical posterior, no intoxicación, no focalización neurológica y no heridas dolorosas distractoras. Para aquellos pacientes que cumplan con tres o más de los mencionados criterios se les deberá realizar una evaluación radiográfica en tres proyecciones: AP, lateral de cuello y AP con la boca abierta, así como una tomografía en caso de que persista la sospecha de lesión antes de retirar la inmovilización. Esta rápida evaluación tiene una sensibilidad de 97.6% y una especificidad de 12.9%.

Los casos en los que se llega a requerir el uso de collarín cervical son: 

El síndrome de latigazo (Whiplash) o flexo extensión forzada es la lesión de ligamento con estiramiento de los músculos de la columna cervical debido a un mecanismo de aceleración y desaceleración de energía que es transmitida al cuello. Es la indicación más frecuente para el uso de collarín cervical blando.

El collarín semirrígido es auxiliar para la zona del cuello y la columna cervical en flexión-extensión neutra, al presentar apoyo en la parte del mentón y occipital, permite descargar la presión de los tejidos blandos, siendo totalmente ergonómico para un confort.

INDICACIONES

Su uso es recomendado por médicos ortopedistas.

–  Procesos de recuperación de un esguince cervical.

–  Contracturas que están generando compresión nerviosa.

–  Cervicobraquialgias.

–  Flexión postural excesiva que genera dolor.

–  Como mecanismo de protección.

COMPOSICIÓN Y CARACTERISTICAS 

Elaborado en material, que permite la estabilidad y adaptación anatómica, con cierres de contacto ligero, para su fácil colocación.

–  Remaches reforzados.

–  Apertura frontal para el acceso al cuello y traqueotomía.

–  Cinta contactel resistente.

–  Orificios para transpiración

–  Diseño anatómico

MODO DE USO

Una vez seleccionada la medida, coloca la pieza trasera en la nuca, buscando el apoyo occipital.

Posteriormente, coloca la pieza frontal, esta debe ir recargada en el cuello, procurando descansar la barbilla sobre el apoyo mentoniano.

Antes de poner la cinta  contactel, verifica que la pieza  frontal abrace a la trasera. 

Nota: No ajuste demasiado, solo lo necesario para inmovilizar el movimiento del cuello.

 

INSTRUCCIONES DE LIMPIEZA:

– Limpiar con un paño húmedo.

– No lavar, ni exprimir.

– No usar cloro.

– No exponer al sol.

CONTRAINDICACIONES

– No existen casos reportados para suspender su uso.

– Material flamable, no exponer al fuego.

– Usar únicamente en el tiempo indicado por su médico

El collarín es un dispositivo externo de apoyo que se coloca en el cuello para lograr estabilizar y/o inmovilizar las vértebras cervicales.

Se usan este tipo de ortésis para tratar dolores en el cuello como un esguince, la artrosis o el típico latigazo cervical, por ejemplo.

Los distintos collarines sirven para, básicamente inmovilizar la columna desde las cervicales para que no se lesione la médula espinal, tanto sea necesaria ante una prevención, como durante un traslado posterior a un accidente o al realizar radiografías.

Características de los collarines 

Los collarines tienen como características principales, las siguientes:

  • El peso de la cabeza tiene que estar apoyado en forma neutra.
  • El collarín tiene que impedir los movimientos laterales, rotacionales y antero-posteriores de la cabeza.
  • Tiene que ser colocado de forma tal que sea cómodo, translúcido para facilitar las radiografías y compacto.
  • Debe ser fácil de colocar.
  • Existen diferentes tallas fabricadas para diferentes tipos de personas.
  • No debe trastornar ni la función ni la posición de las vías respiratorias, y tampoco debe afectar el correcto trabajo del cerebro y sus funciones.


Tipos de collarines

Existen 3 tipo de collarines y cada uno depende de ciertas características para su utilización.

Primero se encuentra el collarín blando, el cual realmente no limita la movilidad del cuello, sino que es capaz de soportar la cabeza de forma tal que deja los músculos y articulaciones del cuello de forma cómoda y con buen descanso. Este tipo de collarín se utiliza para aliviar las lesiones que no requieren de la inmovilización extrema del cuello, como un esguince cervical, por ejemplo. 

También puedes encontrarte con los collarines semirrígidos, que son aquellos que limitan la flexión y extensión del cuello mucho más que los collarines blandos. Una característica de este tipo de collarines semirrígidos es que tienen almohadillas en las zonas que requieren apoyo para mejorar la comodidad en su uso. Sin embargo, es importante aclarar que su uso no es muy diferente al del collarín blando.


Por último, tienes los collarines rígidos los cuales otorgan una inmovilización muy superior a los anteriormente mencionados, ya que tienen más apoyo. Generalmente se apoyan en la zona de la mandíbula y la barbilla, además de la parte de delante sobre el esternón y en la parte trasera de la cabeza. Lo cierto es que otorga una mayor inmovilización frente a lesiones cervicales más dolorosas y más graves, que requieren atención inmediata. (TARANCON, s.f.)

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Referencias

López, C. &. (2007). El collarín cervical en lesiones traumáticas (uso y abuso). México.

TARANCON, O. O. (s.f.). ORTOPEDIA ONLINE. Obtenido de TIPOS DE COLLARINES: INDICACIONES: https://www.ortopediaonlinetarancon.com/tipos-de-collarines-indicaciones/