Molestias de la rodilla ¿es normal?

Las piernas reciben todo el peso del cuerpo y son la pate más esencial para la activación del cuerpo humano. En nuestra clínica de evaluación del pie en puebla contamos con un estudio baropodométrico que nos permite conocer la pisada del paciente y, posiblemente, recomendar la utilización de plantillas ortopédicas en Puebla

La articulación de rodilla es la mayor articulación del cuerpo humano y la que está sometida a mayor esfuerzo. Por lo tanto, existe un riesgo considerable de lesión o enfermedad de la misma.

Las causas de las molestias en la rodilla pueden ser muy dispares. En términos generales, se puede diferenciar entre dolor de rodilla agudo y crónico., dependiendo de la intensidad del dolor. Determinar la causa de las molestias es importante para un tratamiento óptimo.

El dolor de rodilla agudo se produce principalmente debido a una fuerza externa. La combinación de flexión y torsión es especialmente peligrosa, así como la parada súbita con fuerzas de cizallamiento elevadas. En tales casos se produce dolor inmediatamente. Las lesiones de rodilla comunes incluyen:

  • Contusiones: un impacto, golpe o caída provoca un derrame, por lo general fuera de la cápsula articular, lo que da lugar a la típica coloración azul-rojiza de la piel después de un rato.
  • Tensión debida a hiperextensión: los músculos, los ligamentos, la cápsula y los tendones que rodean la articulación están afectados. Además del derrame y el dolor, los individuos afectados a menudo experimentan inestabilidad de la articulación de rodilla durante un período prolongado de tiempo.
  • Músculos y tendones rotos o desgarrados: en individuos sanos, las lesiones de ligamentos cruzados ocurren generalmente solo debido a fuerza extrema. Las roturas de ligamento cruzado, inserción de tendón o tendones rotulianos están asociados normalmente a derrames, limitaciones funcionales graves y pérdida de estabilidad.
  • Rotura de menisco: esto ocurre frecuentemente debido a una combinación de torsión y flexión en la articulación de rodilla. Como consecuencia, el menisco se puede desgarrar parcial o totalmente de la parte superior de la tibia. Además, del típico “dolor de menisco” y del frecuente derrame articular con sangre, el desplazamiento de material del menisco en el hueco de la articulación puede causar trastornos funcionales y bloquear el movimiento de la articulación de rodilla. El menisco resulta afectado más frecuentemente en el interior de la articulación (menisco medial o interior).
  • Rotura de ligamento cruzado: las intensas fuerzas de cizallamiento en la articulación de rodilla pueden provocar una rotura del ligamento cruzado. Los movimientos de parada, los cambios de dirección y las fuerzas externas que no pueden absorberse por la musculatura circundante porque son demasiado súbitos o demasiado intensos son especialmente peligrosos. El ligamento cruzado se rompe en la mayoría de estos casos.

El dolor crónico de rodilla se desarrolla paulatinamente. La intensidad aumenta a lo largo de los meses o años. Por lo general, se siente dolor durante o después de un mayor esfuerzo. Se describe frecuentemente un dolor de puesta en marcha, es decir, después de unos pocos pasos el dolor tiende a reducirse pero se agrava de nuevo después de un aumento del esfuerzo. El dolor crónico de rodilla está causado por la degeneración (dolor) o inflamación articular.

  • Osteoartritis primaria de rodilla: se refiere al desgaste del cartílago articular. La pérdida de cartílago provoca que las superficies pierdan sus capacidades de deslizamiento, provocando una fricción constante en la articulación. Esto causa derrame articular, dolor, bloqueo de la articulación, rigidez articular y movilidad restringida. La osteoartritis de rodilla tiene un amplio número de causas. Puede producirse como síntoma secundario después de una lesión de los ligamentos capsulares o como una mala posición axial (gonicrotesis o piernas arqueadas). Otras causas incluyen enfermedad e inflamación.
  • Artritis reumatoide: con la artritis reumatoide crónica, que normalmente ocurre en fases, las células del sistema inmunológico atacan la membrana sinovial. Las sustancias inflamatorias resultantes destruyen el tejido conjuntivo y el cartílago articular. Los síntomas son inicialmente no específicos y no siempre pueden asignarse directamente a la artritis. Ligera fiebre, pérdida de peso y fatiga son síntomas típicos. Esta fase puede empezar gradualmente pero también de modo súbito. En el caso de la artritis de rodilla, más adelante suelen aparecer dolencias típicas del aparato locomotor, como la rigidez matinal. Las articulaciones se vuelven rígidas y dolorosas. Esto se asocia con enrojecimiento, hinchazón y dolor.
  • Síndrome de dolor patelofemoral (dolor detrás de la rotula): este síndrome es una causa común de dolor de rodilla anterior. Generalmente afecta a mujeres jóvenes sin cambios estructurales en el cartílago articular. Por varias razones mecánicas, la rótula puede desplazarse dolorosamente hacia el exterior con esta condición. A menudo esto es provocado por la tensión excesiva en la articulación, por ejemplo, debida a un esfuerzo intenso en la práctica deportiva, en combinación con una musculatura débil de la cadera o una mala posición del pie, y por desequilibrios de la musculatura del muslo.
  • La terapia depende de la causa de las dolencias de la rodilla. A menudo es suficiente con evitar forzar la articulación de rodilla afectada. En algunos casos, el médico tendrá que operar la articulación de rodilla afectada. Después de una intervención de este tipo, por lo general es importante llevar una órtesis adecuada y reconstruir la musculatura a través de la fisioterapia. Un tratamiento con una ayuda técnica u órtesis le ofrece una opción de tratamiento no quirúrgico con el fin de estabilizar la articulación de la rodilla y aliviar la tensión o de guiar la articulación de rodilla y aliviar el dolor.

Dicen los expertos que el cartílago situado más a los lados en la rodilla casi siempre está sano, a pesar de ir sumando años. El cartílago central, en cambio, es el que sufre más carga… y se deteriora antes.

Andar mal acelera el deterioro del cartílago

Por eso, caminar de forma incorrecta, no repartiendo la carga por igual, puede hacer que ese deterioro, esa degeneración, se acelere. Eso justifica que se vean personas jóvenes (de 40 o 50 años) con un desgaste de rodilla (y dolor) importante por una mala técnica de la marcha o por correr en exceso.

  • Aprendiendo buena técnica, la carga que recibe el cartílago central –recuerda que es el que más se daña– se reduce hasta un 20%.
  • Y si ya tienes problemas de rodilla, pregunta a tu médico si te conviene utilizar por un tiempo una rodillera estabilizadora (se vende en farmacias y tiendas de ortopedia). Según los estudios, esa prótesis de quita y pon reduce un 15% la presión que recibe la rodilla.

¿CAMINAS BIEN?

Si tienes dolores de rodilla lo ideal es que sea un especialista quien analice tu marcha para saber si tu forma de andar las está desgastando. Pero hay pistas que pueden hacerte sospechar:

CÓMO HACERLO DE LA FORMA CORRECTA

El objetivo es corregir los vicios al caminar que reparten mal el peso de tu cuerpo y desgastan el cartílago antes de tiempo.

  • Observa cómo colocas tu barbilla. No debe estar ni metida en el pecho ni echada hacia atrás mirando al frente.
  • Desplaza los hombros ligeramente hacia atrás. El objetivo es no bajarlos en exceso para no arquear la columna.

Corrige los vicios al caminar que reparten mal el peso del cuerpo.

  • Adelanta una pierna tocando el suelo, en primer lugar, con el talón, luego con el mediopié y finalmente con el metatarso (la punta del pie) para impulsarte y volver a elevar la pierna.
  • Flexionar mal la rodilla. Ten en cuenta que caminar mal o llevar zapato de tacón fino obliga a la rótula y a la tibia a rotar de manera diferente a como lo haría fisiológica y naturalmente.

PASEOS QUE “NUTREN” LAS RODILLAS

Con cada flexión y extensión de la pierna al caminar, los nutrientes presentes en el líquido sinovial (que baña las articulaciones) entra en el interior de las células del cartílago (las condritas), alimentándolas y consiguiendo que se mantengan en buen estado.

En nuestra clínica de evaluación del pie en Puebla contamos con la mejor tecnología para evaluar la pisada de nuestros pacientes, del mismo modo, ofrecemos el servicio de ortesis (plantillas ortopédicas en puebla) y prótesis para mejorar la calidad de vida de los mismos.

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