¿Qué hago si tengo un familiar con discapacidad?

La vida Continúa.

La discapacidad por definición de la “Organización Mundial de la Salud” (OMS) es un término que  abarca las deficiencias, siendo problemas que afectan a una estructura o función corporal; las limitaciones de la actividad que son dificultades para ejecutar acciones o tareas, y las restricciones de la participación siendo problemas para participar en situaciones vitales. Por consiguiente, es un fenómeno complejo que refleja una interacción entre las características del organismo humano y las características de la sociedad en la que vive.[1]

Existen diferentes tipos de discapacidad las cuales son físicas, mentales, intelectuales o sensoriales. Según fuente del Instituto Nacional de Estadística Geográfica e Informática (INEGI) en el censo de Población y Vivienda 2010, México cuenta con el 5.1% de discapacidad en la población total, clasificando cuatro grupos principales que ocasionan la discapacidad: nacimiento, enfermedad, accidente y edad avanzada.

Una persona al adquirir una discapacidad física, presenta dificultad al caminar, moverse, desplazarse, realizando de manera diferente sus actividades de la vida diaria, como las venía realizando, este disminución motriz, puede ser debida a la falta de toda o una parte de sus piernas (amputación de miembro inferior, causado por algún traumatismo o enfermedad), pero también, se incluyen a personas que conservan sus piernas, que carecen de movimiento o presentan restricciones para éste, colocando a ésta discapacidad física en el 58.3 % de la población discapacitada total en México[2]. Existen en Puebla, una población de discapacitados de 287 851 donde más del 50 % está dentro de la discapacidad física.[3]

En la discapacidad física, y como ya habíamos comentado, se encuentran las amputaciones (pérdida de algún miembro) ya sean congénitas (de nacimiento) o adquiridas (accidentes, enfermedades, etc) que además de la discapacidad física, estos pacientes se ven fuertemente afectados psicológicamente por la pérdida de un miembro, sumado la dificultad de adaptación social-laboral desenvolviéndose como lo hacía con anterioridad.

Una amputación congénita o una amputación adquirida necesaria para salvar la vida del paciente no es impedimento para seguir con nuestra vida diaria, “La Vida Continúa” es necesaria aprender a sobrellevar la pérdida del miembro con la ayuda de un equipo interdisciplinario donde interactúa: el Paciente que sufre la pérdida; la Familia, apoyando al paciente emocionalmente y dándole la contención necesaria para que salga adelante; el Médico orientando al paciente para una correcta rehabilitación, ya que después de la intervención quirúrgica y la determinación del medico, al decidir amputar el miembro, no acaba su trabajo, sino que sigue el procesos de rehabilitación, siendo posible estar bajo su tutela; el Psicólogo tratando las afecciones generadas al sufrir este tipo de acontecimiento, el Terapista Ocupacional, Fisioterapeuta y el Protesista especializado en la confección del dispositivo protésico que reemplazará la función del miembro perdido.

Dentro de las amputaciones adquiridas de miembro inferior, podemos encontrar como causas más comunes las amputaciones traumáticas resultado de algún accidente, las enfermedades vasculares periféricas, afectando a las arterias de mediano y pequeño calibre generando un déficit en la irrigación sanguínea a nivel de los miembros inferiores, y la diabetes mellitus.

El paciente al llegar a las manos del Médico y debido a las circunstancias que se presenten le es imposible salvar algún miembro del paciente, acuden a la amputación, como última instancia, para poder salvar la vida del paciente, debiendo ser visto este procedimiento no como un “fracaso” al tratamiento médico previo, si no, como una solución al problema por el cual llegó el paciente, se toma la decisión de amputar el miembro dañado al mejor nivel y con la mejor técnica para poder equiparlo posteriormente con una prótesis, la parte residual del miembro amputado se denomina muñón, el miembro que se conserva se denomina remanente, consecutivamente tiene que entrar al finalizar la cirugía en un proceso de rehabilitación para equiparlo lo mas pronto posible, debe tener el vendaje correcto para evitar un edema a causa de la amputación que se genera en el muñón tratándolo con compresión generada por un vendaje de manera uniforme y conteniendo todos los colgajos, la elevación del muñón y la actividad con contracciones musculares es también importante, en conjunto todo esto ayudara a mover los fluidos generados por el edema fuera del músculo y otros tejidos circundantes, este edema disminuirá dependiendo de la edad, tipo corporal y causa de la amputación. Existen diferentes tipos de niveles de amputación de miembro inferior que pueden ser: Hemi-pelvectomia; Desarticulado de Cadera; amputación Trans-femoral, Arriba de Rodilla o AK (por sus siglas en ingles Above Knee ); Desarticulado de Rodilla; amputación Trans-tibial, Bajo Rodilla, o BK (pos sus siglas en inglés Below Knee); Syme, Lizfrank, Chopar, Transmetatarsiana, o de una o mas falanges del pie.

Una vez que sana completamente la sutura realizada en el muñón, se procede con un tratamiento pre-protésico, además de continuar con el vendaje correcto, mediante un pilón de marcha con dos finalidades, en primer lugar, la mayor reducción posible del muñón, que varía entre 1 mes y 3 meses según el paciente, en segundo lugar, empezar a educar al paciente para la marcha y adecuación a la prótesis primaria definitiva, ya que a pesar de la reducción máxima del muñón que se puede conseguir para la prótesis primaria, suele pasar que en algunos pacientes siga reduciendo el muñón y necesita una prótesis secundaria definitiva. Este pilón de marcha es necesaria para la perfecta adecuación del muñón ya que en ocasiones, se realiza la prótesis primaria definitiva al paciente, desde el momento de la amputación generándole un doble o triple gasto ya que al comenzar a usarla prótesis que es “definitiva” el muñón reduce sus dimensiones al máximo, ocasionando que el paciente deje de usarla por molestias en el muñón acudiendo a realizarse un cambio de cono de enchufe o socket (componente de la prótesis que va en contacto con el muñón) si cuenta con la posibilidad económica de hacerlo o bien por su primera impresión al uso de ésta, la dificultad de movilizarse al lugar donde le realizan la prótesis, entre otros factores, rechaza usar la prótesis, por las molestias que le ocasiona. Después de usar el pilón de marcha y haber reducido al máximo el muñón se empieza a confeccionar la prótesis primaria definitiva ya que esta adecuado el muñón y se empezó a entrenar al paciente.

Existen diferentes tipos de prótesis, dependiendo del paciente debiendo tener en cuenta: la causa de su amputación, edad, sexo, actividad que desarrolla, para poder darle la que más se adecue a sus necesidades.

Al protetizar a un paciente se le devuelve la vida que anteriormente realizaba, su independencia, autosuficiencia e integridad física, psíquica y moral.

 

[1] http://www.who.int/topics/disabilities/es/
[2] http://cuentame.inegi.org.mx/poblacion/discapacidad.aspx?tema=P
[3] http://www.inegi.org.mx/sistemas/sisept/default.aspx?t=mdis03&s=est&c=27716|
http://www.amputee-coalition.org/spanish/first_step/firststepv2_ready_prosthesis_fitting.html

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