¿Qué pasa una vez que ya tengo mi prótesis?

¿Qué pasa después del proceso de protetización y qué debo hacer?

 

Una prótesis es un artilugio mecánico, y como cualquier otro aparato, puede fallar con el tiempo debido al desgaste, mal uso, cambios anatómicos del paciente, entre otros aspectos por lo que   puede ser difícil recordar cuando la prótesis funciona apropiadamente o no; sobre todo cuando el paciente no experimenta ninguna molestia. 

 

Para prevenir o postergar problemas peligrosos y costosos, es importante programar revisiones médicas periódicas aun cuando no haya problemas. Realizar ajustes en la prótesis sin la guía y supervisión del protésico puede dañar la prótesis, invalidar las garantías pertinentes, suponer gastos adicionales y provocar daños corporales. Hasta la prótesis más simple es un artilugio complejo adaptado especialmente a la anatomía del paciente y diseñado para resistir las presiones y fuerzas que se generan con su uso. 

Alterar el encaje, la alineación de la prótesis o la configuración de los componentes puede cambiar la dinámica del sistema y causar un desgaste y presión excesivos. Esto, a su vez, puede reducir su duración y poner en riesgo la salud del paciente. El muñón debe lavarse diariamente, con agua tibia, jabón neutro y, sobre todo, debe secarse bien. 

Durante los primeros 6 a 18 meses, puede haber una pérdida de volumen residual del muñón, por lo que se requieren visitas de control para decidir si se deben realizar modificaciones del encaje. 

El control por parte del médico rehabilitador debe realizarse cada 3 meses durante los primeros 18 meses. En estas revisiones pueden estar presentes el fisioterapeuta y/o el técnico ortopédico para realizar la evaluación conjuntamente en una clínica de prótesis en Puebla. Puede ser necesaria una mayor frecuencia en función de las complicaciones que surjan. El propósito de estas visitas es comprobar que no hay cambios en las características físicas del paciente que afecten a la adaptación y alineación del aparato, y que no hay deficiencias mecánicas que tenderían a que la función del dispositivo fuera menos eficiente.

La prótesis suele cambiarse aproximadamente cada 2-4 años, según el deterioro de la misma o los cambios del muñón o del paciente. (Pujol, 2019)

¿Cuáles son los cuidados que debo tener para prolongar la vida y uso de mi prótesis?

Excepto en las prótesis con pie articulado que necesitan lubricación, el mantenimiento de la prótesis es bastante simple. Consiste en revisarla regularmente y limpiarla por dentro y por fuera con agua y jabón neutro (por eso, la prótesis debe ser fácil de limpiar). Para secar la prótesis, también se puede usar un secador de pelo, pero se debe consultar si el material de la prótesis es sensible al calor o si se puede mojar, de lo contrario únicamente deberá limpiarse con un paño o toalla.

Para conservar la prótesis en buen estado, se debe revisar periódicamente la alineación de la prótesis, especialmente durante el primer año. Una mala alineación, a parte de viciar la manera de andar, dañar la piel del muñón y forzar excesivamente el muñón y otras articulaciones, también puede estropear de forma irremediable la prótesis.

La altura real del talón del calzado es un elemento muy importante en el cálculo de la alineación. Así, se deberá visitar al protesista en su clínica de prótesis en Puebla antes de cambiar de zapatos. Y, por este mismo motivo, unas suelas de zapato muy gastadas pueden producir problemas en la alineación de la prótesis.

No se debe llevar nunca la prótesis sin zapatos, porque puede causar problemas temporales.

Otra problemática a la cual se puede enfrentar un paciente durante el uso de su prótesis es a los cambios estructurales del cuerpo, por ejemplo:

.El sobrepeso

El aumento de peso es uno de los factores más comunes que causa problemas en la adaptación de la prótesis y, por tanto, dificulta seriamente su uso.

La pérdida de peso también puede ser un problema, pero hasta cierto punto se puede solucionar fácilmente utilizando más medias en el muñón (sin sobrepasar el máximo recomendable que permite un buen anclaje), o bien el ortopeda puede retocar el interior del encaje para adaptarlo al nuevo volumen del muñón.

El aumento de peso, tiene muy difícil solución por lo que se refiere al encaje de la prótesis. El amputado acostumbra a no poder permitirse el sobrepeso, porque puede significar tener que hacer un encaje nuevo o, también, toda la prótesis nueva. Por esto, es importante no aumentar de peso. Pero no hace falta preocuparse mucho por ello: este es un objetivo que fácilmente se puede conseguir comiendo de forma sana y equilibrada, y haciendo un poco de ejercicio. 

(INSTITUT DESVERN DE PROTÉTICA, 2003, pág. 17)

Finalmente, para garantizar un adecuado uso y garantizar la vida de la prótesis, de debe trabajar en conjunto otorgando los distintos tipos de apoyo al paciente para una rápida y efectiva independencia y mejora de su estabilidad emocional, para la integración en su vida laboral, familiar y social.

Nuestra clínica de prótesis en Puebla cuenta con tecnología de punta para la evaluación y fabricación de prótesis personalizadas, te atendemos con gusto.

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Referencias

INSTITUT DESVERN DE PROTÉTICA, S. (2003). MANUAL PARA AMPUTADOS DE EXTREMIDAD INFERIOR . Obtenido de http://www.desvern.cat/manual-cast.pdf

Pujol, L. G. (2019). Rehabilitación y protetización. Obtenido de Rehabilitación del amputado vascular : https://hospitaligualada.csa.cat/documents/rehabilitacin_y_protetizacin_copy1.pdf